Cada 30 de julio se celebra el Día Mundial de la Tarta de Queso, una fecha dedicada a uno de los postres más populares y versionados del mundo. Horneada, fría, con frutos rojos, con chocolate, con base de galleta o sin ella: existen tantas tartas de queso como formas de defender cuál es la mejor.
Nosotros vamos a preparar una de las versiones que más éxito tiene en España: una tarta de queso al horno, dorada por fuera y cremosa por dentro, elaborada con pocos ingredientes y sin base de galleta, que puedes hacer tanto para su día mundial como en cualquier otro del año.
La tarta de queso que ha conquistado las mesas españolas
En España, la tarta de queso se ha convertido en un imprescindible en restaurantes, pastelerías y cocinas particulares. Especialmente popular es la versión horneada de estilo vasco, caracterizada por una superficie muy tostada y un interior suave y cremoso.
A diferencia de otros cheesecakes, esta receta no necesita una base de galleta ni coberturas demasiado elaboradas. Su atractivo está precisamente en la sencillez: crema de queso, huevos, nata, azúcar y una pequeña cantidad de harina.
El resultado es una tarta con mucho sabor a queso, ligeramente caramelizada por fuera y con un centro que puede quedar más firme o más cremoso dependiendo del tiempo de horneado.
¿Qué ingredientes hacen falta para hacer una tarta de queso cremosa?
Estas cantidades están pensadas para un molde redondo de aproximadamente 20 centímetros y permiten preparar entre 8 y 10 porciones.
- 600 g de queso crema
- 4 huevos grandes
- 300 ml de nata para montar, con un mínimo del 35% de materia grasa
- 180 g de azúcar
- 15 g de harina de trigo o maicena
- 1 pizca de sal
¿Cómo hacer una tarta de queso al horno paso a paso?
1. Precalienta el horno
Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Es importante que el horno haya alcanzado la temperatura antes de introducir la tarta. El calor intenso hace que la superficie se dore mientras el interior conserva una textura cremosa.
2. Prepara el molde
Humedece ligeramente una hoja grande de papel de horno, arrúgala con las manos y escúrrela. Colócala dentro del molde dejando que sobresalga por los bordes. Al arrugar el papel será más fácil adaptarlo a la forma del recipiente y conseguir ese acabado tan característico de este tipo de tarta.
3. Prepara el queso crema
Coloca el queso crema en un bol amplio y remueve con unas varillas manuales hasta que tenga una textura suave. No necesitas batirlo con demasiada fuerza, solo lo justo para eliminar los grumos.
4. Añade los huevos
Los huevos deben añadirse de uno en uno, añadiendo el siguiente únicamente cuando el anterior se haya integrado por completo. De esta forma conseguirás una mezcla más homogénea y evitarás tener que batirla en exceso.
5. Echa el azúcar y la harina
Añade el azúcar, la pizca de sal y la harina. Remueve suavemente hasta que no queden restos visibles de harina. Si prefieres una tarta sin gluten, puedes sustituir la harina de trigo por maicena.
6. Agrega la nata
Vierte la nata poco a poco mientras continúas mezclando con las varillas. Cuando todos los ingredientes estén integrados, la preparación debe tener una textura líquida, lisa y sin grumos.
7. Vierte la mezcla en el molde
Pasa la mezcla al molde preparado con papel de horno. Da un par de golpes suaves con el molde sobre la encimera para eliminar posibles burbujas grandes de aire.
8. Hornea la tarta
Introduce el molde en la parte central del horno y hornea durante aproximadamente 35 o 40 minutos. La superficie debe quedar bien dorada, y el centro todavía debe moverse ligeramente al agitar el molde. No esperes a que la tarta esté completamente firme dentro del horno, porque continuará cocinándose con el calor residual.
9. Deja que se enfríe
Saca la tarta del horno y déjala enfriar dentro del molde a temperatura ambiente. Es normal que se hinche durante el horneado y baje ligeramente al enfriarse.
10. Refrigera antes de servir
Cuando la tarta esté completamente fría, guárdala en la nevera durante un mínimo de cuatro horas. Para conseguir una textura más asentada y un sabor más intenso, lo ideal es prepararla el día anterior y dejarla reposar toda la noche.

¿Cómo saber si la tarta de queso está lista?
El punto de cocción es una de las partes más importantes de la receta.
La superficie debe tener un color dorado intenso y los bordes tienen que estar firmes. Sin embargo, la parte central debe conservar un ligero movimiento. Si esperas a que toda la tarta esté completamente cuajada dentro del horno, probablemente quedará demasiado seca después de enfriarse.
También puedes adaptar el horneado a tus preferencias:
- Para un interior muy cremoso, hornea durante unos 35 minutos.
- Para una textura más firme, prolonga el horneado hasta los 40 o 45 minutos.
- Si la superficie se dora demasiado rápido, puedes cubrirla ligeramente con papel de aluminio durante los últimos minutos.
¿Con qué acompañar la tarta de queso?
Esta tarta tiene suficiente sabor para servirse sola. Sin embargo, también puedes acompañarla con:
- Frutos rojos frescos
- Mermelada de fresa o frambuesa
- Compota de manzana
- Miel
- Nueces tostadas
- Una pequeña cantidad de chocolate fundido
Conviene no añadir demasiadas cosas a la vez. Cuando el interior está bien cremoso y la superficie tiene el punto justo de tostado, la tarta no necesita mucho más.
¿Se puede preparar la tarta de queso en una freidora de aire?
Aunque la receta tradicional se prepara en un horno, también puedes elaborar la tarta de queso en una freidora de aire.
Para ello, conviene utilizar un molde de 15 a 18 cm de diámetro que quepa dentro de la cesta, y las cantidades deben reducirse respecto a una receta preparada para un molde de 20 cm:
- 400 g de queso crema
- 3 huevos
- 200 ml de nata para montar
- 120 g de azúcar
- 10 g de harina de trigo o maicena
- 1 pizca de sal
El proceso en una freidora de aire es muy similar al de horno:
- Saca los ingredientes de la nevera unos minutos antes para que no estén demasiado fríos.
- Mezcla el queso crema con el azúcar hasta eliminar los grumos.
- Incorpora los huevos de uno en uno, sin batir en exceso.
- Añade la nata, la harina tamizada y la sal.
- Forra el molde con papel de horno y vierte la mezcla.
- Precalienta la “airfryer” durante unos 3 minutos a 160 °C.
- Cocina la tarta a 160 °C durante 25 o 30 minutos.
- Comprueba el punto: los bordes deben estar cuajados y el centro debe moverse ligeramente.
- Deja que se enfríe dentro del molde y refrigérala durante un mínimo de cuatro horas.
Celebra el Día Mundial de la Tarta de Queso cocinando en casa
El Día Mundial de la Tarta de Queso es una buena excusa para preparar uno de esos postres que parecen más complicados de lo que realmente son. Con pocos ingredientes, un recipiente adecuado y algo de paciencia durante el reposo, puedes conseguir una tarta cremosa, tostada y perfecta para compartir.
En Lätt Home creemos que cocinar en casa debería ser práctico, agradable y estar lleno de buenos momentos alrededor de la mesa. Por eso diseñamos utensilios de cocina para las recetas de cada día como aquellas que merecen una celebración especial.
Y una de ellas es la tarta de queso, que podrás preparar en nuestra freidora de aire de 5 litros, para celebrar este 30 de julio como se merece: sorprendiendo a tus invitados con una de las recetas más tradicionales y sabrosas de nuestra gastronomía.
¡Que aproveche!
